La música y la danza se unen para dar esperanza a la salud mental de quienes viven en medio de la guerra

Bailar cura el alma, compartir momentos con personas especiales, sentirte escuchado y amado, también.

En un mundo de guerras como el de ahora, la salud mental de los más pequeños corre peligro, ya que han visto derrumbar hospitales, han perdido acceso a la salud, a la alimentación, y, en el peor de los casos, al abrazo de sus padres. Este sentimiento tarda en desaparecer. Sin embargo, con apoyo y cariño, se consigue. Esto es lo que hace la Asociación de Iniciativas Sociales (AISS) que, en medio del caos, ayuda a ver la vida diferente, con un color especial.

AISS, que se fundó en 1999, es una asociación no lucrativa que pone a su disposición pisos tutelados para personas con enfermedades mentales. Junto a esta prestación, también ofrecen en la asociación un servicio de ayuda a domicilio. Según Ana Villota, fundadora y presidenta de la Asociación, nació hace 30 años para lograr «la plena integración» de estas personas y demostrar la sociedad que pueden llevar una vida plenamente integrada, siempre y cuando se les dé el apoyo necesario. Porque, hablar de salud mental, en definitiva, es hablar «de nuestro bienestar».

Aunque se trata de un tema que está a la orden del día, hablar de salud mental sigue siendo complicado. Villota, que también es trabajadora social y forense, reflexiona sobre este tema con profunda preocupación y compromiso. Cuando tenemos alguna dolencia acudimos a especialistas, pero parece que todavía las personas se avergüenzan si sufren algún problema de salud mental, sin entender que es «la base de nuestra vida para integrarnos laboralmente, para formalizar una relación de pareja, en todas las áreas de la vida necesitamos un bienestar emocional».

Villota apunta que la guerra afecta profundamente a «quienes se ven obligados a abandonar sus hogares». En este sentido, señala que vivir el drama que sufren muchísimos menores le toca el corazón, ya que, gracias a su trabajo, sabe que «proteger a la infancia es fundamental», porque se habla de nuestro futuro.

Fragmento del reportaje elaborado por El Debate.

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